Y se hizo la luz…

monteAlguien dijo una vez que los sueños, para que se cumplan, se deben verbalizar o se convierten en obsesión y pudren tu alma. Por ello aquí y ahora inicio la última fase de los míos, y no hay vuelta atrás. Durante varios años he consentido la podredumbre anímica temiendo gafar el suceso tan solo con mencionarlo. Pero, aún sin saber a ciencia cierta el final de mi aventura, quiero compartir el resultado, verbalizarlo. El destino ha querido traerme hasta aquí y ha actuado así desde que tengo uso de razón. Suena a tópico y, después de la cantidad de falsos diarios que circulan por la red, es lógico no creer nada de lo que digo. No importa. Cumplir un triple sueño es casi imposible: crear una escuela, tocar mi música y relatar una historia suena a demasiada ambición. Aún así, tengo la esperanza de lograrlo y, también, de poderlo contar online porque creo que me dará fuerzas para afrontarlo. Eso sí, siempre bajo el más absoluto anonimato. De todas formas, quiero dejar claro, antes de empezar, que nada de esto tendrá realmente sentido si con ello no ayudo a nadie. Lograr activar a la gente en torno a mis proyectos convierte estos en sus proyectos y, por ende, en ayuda implícita. No busco gloria, fama o dinero; busco liberación.

Publicado en on Enero 5, 2009 at 12:15 am Dejar un comentario